:: Horas bastardas

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Hace una semana decidió morir.

Sigue con los hombros hacia delante.

La carga.

Ese peso del que no logra esca[bullir]se.

Se acaba de caer una hoja sobre el empedrado verde.

La cantidad de fotos en las que uno sale sin darse cuenta.

Suenan las campanas del reloj de la plaza.

A las dos serán las tres.

La duda existencial de adónde se va esta hora ilegítima.

Horas bastardas. Nacidas y desatadas.

Frases sueltas. Sin sentido.

Tiene el pecho hundido. Está plana.

Lo físico, en este caso, no refleja lo mental.

Suspiros que escuecen.

Artistas desnudas.

Sobre la cama o sobre el puente de Triana.

Seguro que aparecerán en los libros de Historia del Arte. Dentro de un tiempo.

Y ella sin saberlo. Analfabeta.

Engendra veneno. Embarazo dañino. De elefanta.

Muchos meses. Engordando kilogramos de daño.

Para abortar, quizá a Londres.

Que aquí no se puede.

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